Entre ánforas y lagares: reviviendo la elaboración de vino ancestral

Entre ánforas y lagares: reviviendo la elaboración de vino ancestral

Hay algo casi atemporal en el vino. Quizás por eso, en el siglo XXI, con tecnología de vanguardia y procesos altamente controlados, tantos productores portugueses vuelven a mirar hacia atrás, no por nostalgia, sino en busca de autenticidad. El regreso a los vinos elaborados en ánforas es uno de los ejemplos más fascinantes de este viaje al pasado que moldea el presente.

En el corazón del Alentejo, las talhas —grandes ánforas de arcilla— están resurgiendo tras décadas de abandono. Este método, heredado de los romanos, sigue un principio sencillo: dejar que la naturaleza siga su curso. Las uvas se colocan en las talhas, donde fermentan con sus hollejos, con una intervención mínima. ¿El resultado? Vinos con textura, profundidad e identidad difíciles de replicar con los métodos modernos.

Al mismo tiempo, otras tradiciones están resurgiendo. En el Duero, algunos están volviendo a pisar las lagares de granito, valorando la extracción suave y el contacto directo con la uva. En varias regiones, las prácticas menos intervencionistas están ganando terreno, reflejando un creciente deseo de respetar el terruño y reducir la intervención química.

Curiosamente, este regreso al pasado no es un paso atrás, sino una evolución.

Para quienes los degustan, la experiencia es diferente. Son vinos que portan siglos de tradición, imperfecciones aceptadas y una cierta imprevisibilidad que los hace únicos.

En un mundo cada vez más acelerado, quizás eso es lo que hace que estos vinos sean tan especiales: su capacidad de conectarnos con el tiempo, no con lo que pasa rápido, sino con lo que permanece.

Otros artículos que podrían gustarle

Pequeños productores, grandes vinos
03/07/2026 2 min de lectura

Pequeños productores, grandes vinos

Los pequeños productores han ido ganando un lugar cada vez más importante en el mundo del vino. «Pequeños productores, grandes vinos» no es solo una expresión inspiradora, sin [...]

Cargando...
Volver arriba