En Portugal, y prácticamente en todo el mundo, se producen más vinos tintos que blancos, y estos últimos se asocian a una marcada estacionalidad: los blancos suelen asociarse al verano, junto a la piscina o en una comida relajada con amigos. En invierno, tendemos a preferir los tintos, olvidando que contamos con excelentes blancos para acompañar los días más fríos.
Por lo general, se trata de blancos fermentados y criados en barrica, ricos, con cuerpo, más concentrados y con textura, y con un buen potencial de guarda. Son vinos blancos que maridan a la perfección con platos más elaborados, al igual que un tinto.
Comenzamos sugiriendo el Kompassus Bical, un vino con mucha personalidad, con fragantes notas de melocotón, toques de azahar, un singular matiz terroso, todo ello envuelto en ligeras notas ahumadas. Con volumen y equilibrio, un excelente blanco, ligero e intenso a la vez. (17,5 puntos Vinho Grandes Escolhas)
Otro vino que no debe perderse es Teixinha Field Blend, el nuevo proyecto de Herdade da Malhadinha Nova, esta vez en el terruño de Serra de São Mamede. Muy mineral en nariz, con poca fruta, pero incisivo en boca, donde muestra buena tensión y una textura muy elegante y compleja con varias capas. (94 puntos, Jamie Good; 91 puntos, Marcelo Copello)
Descubra estas y otras sugerencias en nuestra selección de hoy. Son blancos que sin duda le encantarán este invierno.