Para los consumidores más exigentes, Dão blanco y Encruzado son casi sinónimos. Esta variedad de uva es todo un fenómeno. Ha pasado de ser casi desconocida a convertirse en la reina de los vinos blancos de la región.
Se caracteriza por dar lugar a vinos serios, estructurados, untuosos y con una extraordinaria capacidad de envejecimiento. Es una variedad que se lleva muy bien con la madera porque el roble potencia sus cualidades aromáticas. Al mismo tiempo, la madera utilizada es importante para «afinar» el vino.
Hoy le dejamos algunas de las mejores sugerencias de vinos elaborados 100% con esta variedad. Clásicos como Quinta dos Carvalhais, Casa de Santar Vinha dos Amores o Casa da Passarella Villa Oliveira son imprescindibles para los amantes del Encruzado. Pero siga nuestras sugerencias y no se pierda las sorprendentes Pedra Cancela Vinha da Fidalga o Quinta de Saes.
Elija y déjese encantar por ésta, una de las variedades reinas de los vinos portugueses.