Si hay una región en la que el concepto de Terroir encaja a la perfección, ésa es Colares.
Una de las pocas regiones de Europa que ha resistido a la filoxera. Aquí los vinos crecen en suelos arenosos, en una región donde la pluviometría anual ronda los 750-780 mm, dominada por los vientos marinos y las frecuentes nieblas, lo que obliga a métodos muy peculiares de cultivo de la vid, que se traducen en rendimientos muy bajos, de sólo 4-5 toneladas/ha o menos.
Esta escasez de materia prima y la dificultad de cultivo han convertido a las uvas de Colares en las más caras de Portugal continental.
Su identidad única se asocia a sólo dos variedades de uva, una blanca y otra tinta: Malvasia de Colares y Ramisco, respectivamente. Existen otras variedades de uva autorizadas, pero son pocas y sólo se utilizan en pequeñas cantidades.
En cuanto al envejecimiento, la legislación establece un periodo mínimo obligatorio de envejecimiento de 18 meses en recipientes de madera, seguido de 6 meses en botella para los vinos tintos y, respectivamente, 6 y 3 meses para los blancos. Sin embargo, todos los productores envejecen los vinos tintos durante mucho más tiempo para domar los vigorosos taninos del Ramisco.
En los últimos 20 años del siglo pasado, la región estaba en la miseria y en peligro de extinción (la proximidad de la capital era un gran problema, debido a la rápida urbanización), pero a principios de la década de 2000 empezó a resurgir, y hoy el vino no es suficiente para las exigencias... ¡Colares es para los que buscan autenticidad y tradición!
Si éste es su caso, si busca vinos llenos de carácter, pequeñas producciones, de regiones y variedades de uva únicas en el mundo, no puede perderse nuestra selección de hoy. Puede que no sean los vinos más consensuados, pero le garantizamos que son emocionantes, distintivos e inconfundibles.