La diferencia entre las barricas de roble francés y americano está principalmente en los aromas y el estilo que aportan al vino. El roble francés suele ser más sutil y elegante, con notas de especias, cedro, tabaco y una vainilla discreta. Los vinos criados en roble francés suelen ser más refinados, estructurados y complejos.
El roble americano, en cambio, tiene un impacto más intenso e inmediato. Es conocido por sus aromas de vainilla, coco, caramelo y chocolate, creando vinos más potentes, golosos y cremosos.
Ninguno es mejor que el otro: todo depende del estilo que el productor quiera crear. En pocas palabras: el roble francés busca elegancia; el roble americano busca intensidad.
Si quieres descubrir esta diferencia en la copa, explora nuestras selecciones de hoy y descubre vinos que representan perfectamente estos dos estilos.