El proyecto Roquette & Cazes representa la unión de dos amigos, Jorge Roquette (de Quinta do Crasto) y Jean-Michel Cazes (de Château Lynch-Bages. En 2002, estas dos familias decidieron establecer una empresa para producir grandes vinos que se distinguiría por las características naturales del valle del Duero y por la experiencia de los Cazes, que han sido productores durante siglos.